Espectáculos / Talleres

Si jamás hubo un espectáculo que fuera en realidad el sitio donde se estuviera produciendo, este sería el luminarium
John Linklater, The Herald

Normalmente el luminarium es el espectáculo. Durante los pasados 17 años más de 2 millones de personas han disfrutado de su experiencia, por el simple hecho de visitar la estructura.

Sin embargo a veces el luminarium acoge en su seno otras expresiones artísticas y probó ser con el tiempo un fantástico escenario para un gran abanico de espectáculos. Desde música de cámara hasta espectáculos de circo y teatro de pequeño formato, cuentacuentos, proyecciones etc.

El luminarium no es un espacio convencional y se tienen que tomar en cuenta hechos prácticos para programar algo adentro de la estructura. Más allá de las limitaciones físicas que supone un entorno inflable, el espacio en sí puede ser un factor de distracción. Por esto es importante que los artistas interactúen con el lugar.

Es muy importante tener en mente que cualquier actuación en la estructura se plantea como un trabajo conjunto entre AoA y los artistas invitados. Un diálogo directo con el artista debe ser posible para asegurarse de que las dos expresiones artísticas serán vividas de una manera óptima por el público. 

Danza

Los bailarines introducen otra dimensión al  sentido de estar adentro del luminarium. Cuando intervienen la música y el baile, el público puede sentirse libre de explorar sus propios movimientos en este espacio.

Un visitante que entra en el luminarium se convierte en un elemento vivo adentro de la estructura. Es participe y parte de una experiencia participativa vivida por sus compañeros de viaje.

Los visitantes suelen experimentar un grado aumentado de receptividad y a su vez aceptar comportamientos que nos son típicos en cualquier otro lugar. Pueden actuar de una forma que suele escapar a la esfera pública.

Algunas obras simplemente se producen adentro de la estructura, sin ninguna adaptación previa, y pueden funcionar. Otras están más cuidadosamente adaptadas a las características del espacio y están diseñadas para dirigir la percepción que el visitante tiene del espacio que lo rodea. 

Cuentacuentos

La narración de cuentos es una de las actividades más populares que se hayan hecho en nuestras estructuras. Es una manera fantástica de implicar a grandes grupos de niños y enfocar su experimento del luminarium. 

Música

Los luminaria viajan con su propio sistema de sonido. La música, que nos acompaña los pasados 14 años, es una pieza llamada Song of Danu, compuesta por Michael Morris, un compositor Irlandés. Esta música funcionó muy bien con todas nuestras estructuras- sus  cualidades contemplativas y elementales resultan en total harmonía con la atmósfera tranquila que queremos mantener en nuestras estructuras.

Hay que pensar muy bien como se plantea el evento. Si una música está presente ¿el público vendrá expresamente a escucharla? ¿se presentará la música al público general o bien a través de sesiones especiales, ( por ejemplo numerativas)? En el primer caso la música elegida seria idealmente compatible con el espíritu de la estructura, si es el segundo entonces se puede plantear un entorno sonoro mas atrevido, ya que el público es consciente que es parte del espectáculo.

Uno de los proyectos sonoros que mejor funcionaron fue realizado en el marco de un evento dedicado a atraer la consciencia de la sociedad sobre el cáncer de mama. El organizador gravó testimonios de enfermos, de profesionales de la salud. Estos testimonios se retransmitieron a través de pequeños altavoces situados a fuera del luminarium pero muy cerca de donde la gente se sienta o se tumba. La proximidad de voces íntimas resulto ser extremadamente efectiva y a menudo emocionante y alentadora.

Una de las mejores intervenciones musicales que se recuerde en un luminarium  (y se sigue repitiendo gracias a nuestra colaboración con Salamanda Tandem) es la de Duncan Chapman. Este proyecto fue realizado en su gran mayoría con un público afectado por minusvalías. Duncan usa samples en directo adentro de la estructura y crea paisajes sonoros que son una experiencia maravillosa del cual el público es total participe.

En Copenhagen, en agosto del 2009, estudiantes de la Universidad de Copenhagen crearon dos piezas musicales inspiradas por su experiencia en el luminarium. Los estudiantes experimentaron la forma en la cual el sonido crea y transforma los espacios. El taller fue impartido por el compositor y productor Morten Jaeger. Las piezas sonoras influyeron en la forma que el público experimentó nuestro luminarium, Amococo.

Conciertos o intervenciones musicales en vivo están a menudo programadas o bien a través de sesiones especiales con un número limitado de asistentes o bien para el público general como una clase de música de fondo. Cuando se venden tickets especiales para presenciar un concierto, la capacidad máxima de la estructura se puede ampliar hasta 120 personas ya que el público tiende a sentarse. Sin embargo, ninguno de los domos individuales del luminarium tiene capacidad para este número de asistentes entonces el espectáculo tendrá que poder ser itinerante. 

Espacio exterior

El exterior de la estructura constituye un polo de atracción. Las barreras que lo rodean miden más de 200m2 y pueden ser decoradas. Las largas colas que suelen esperar a la entrada son un público predispuesto para los artistas callejeros. 

Talleres

Una gran variedad de talleres se impartieron en nuestros luminaria. Últimamente, talleres de yoga y técnicas de relajación adentro de la estructura, resultaron muy populares entre los promotores. Los talleres funcionan muy bien con los niños, ayudándoles a aprender y sacar el mejor partido de su visita al luminarium.

Talleres de danza contemporánea se impartieron también, como los dirigidos a un público con minusvalía, que se celebran regularmente con tremendo éxito, en la colaboración llamada Osmosis,  emprendida entre AoA y la compañía de danza Salamanda Tandem.